Antes de explicar en que consiste este muñeco os contaré de donde viene su leyenda.
Daruma era un monje hindú del siglo IV y primer patriarca del budismo Zen. Su nombre verdadero era Bodhidharma y se le conocía por sus azañas. Dice la leyenda que se quedó mirando una pared durante 9 años meditando y al quedarse dormido una vez durante este tiempo se corto los párpados para que no volviese a ocurrir. Al final de estos 9 años perdió sus piernas.

